Ahora no puedo cerrarlo.
Sabía que esto sucedería
y sin embargo, lo abrí.
Por ti, solo por ti.
Aire limpio;
quise tenderme.
Olor a masa;
quise extenderme.
Por tu voz azul,
lo abrí.
Ahora escuece;
el corazón abierto escuece.
Aquel pájaro moribundo,
la duna grande,
la flor seca
y mis ansias.
Quererte con ansia,
a bocanadas,
con sed.
Rompiéndome.
Se me ve todo por dentro
y dejo que mires
con esos ojos tuyos
de océano.
Te quiero todavía más.
¡Me has visto el alma
y yo te he visto el fondo!
Yo tenía algo roto,
tú tenías silencio.
Yo el pecho, tú el soplo.
El dolor. El remedio.
Así tengo el corazón;
herido pero besado.
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